Palimpsestos urbanos

La ciudad como superficie escrita, borrada y vuelta a escribir

«Me interesa construir la superficie a partir de capas sobre capas: ver cómo aparecen los estratos y trabajar en esa búsqueda, ese proceso, desde lo imperfecto.» — Sylvina Goerling

Sobre la serie

En Palimpsestos urbanos, Sylvina Goerling indaga en la memoria sedimentada de las ciudades y el diálogo entre desarrollo urbano y costumbre comunitaria. Lejos de la frialdad de la infraestructura, su mirada se detiene en las dinámicas afectivas y culturales que laten en el territorio. A modo de cartografía sensible, su trabajo entrelaza el plano técnico con el relato humano que transforma el espacio.

Lenguaje y soporte

La investigación cobra cuerpo en la soltura del lienzo al natural. Al prescindir del bastidor, la obra gana pliegues y bordes orgánicos que remiten a la imperfección de la memoria. Mediante superposiciones y transparencias, la artista construye la estratificación del tiempo. Sobre ese soporte, la estructura geométrica del transfer fotográfico entra en diálogo con la sutileza del acrílico aguado y el gesto textil del hilo, haciendo que la materia encarne la naturaleza de la historia: fragmentaria, inconclusa y llena de suturas.

Ciudad Lineal – Eldorado
Técnica acrílico sobre lienzo bordado
Medidas 57 x 156 cm
2026

Vestigios

Técnica mixta acrílico y transfer
Medidas 94 x 164 cm
2024

Donde habita el recuerdo

Técnica mixta acrílico y transfer
Medidas 96 x 160 cm
2024

Ciudad en negativo

Técnica mixta acrílico y transfer
Medidas 115 x 160 cm
2026

Buscando el cielo

Técnica mixta acrílico y transfer
Medidas 115 x 160 cm
2025

La Candelaria

Técnica mixta acrílico, bordado y transfer
Medidas 80 x 100 cm
2026

Ensamble- Loreto

Técnica mixta acrílico, bordado y transfer
Medidas 100 x 70 cm
2025

Texto curatorial

Por Marina Bosco Demarchi

Sylvina Goerling: Palimpsestos de la memoria

En la obra de Sylvina Goerling, la mirada se desplaza hacia el territorio para transformarlo en una grafía del habitar. Su práctica se detiene en las transformaciones topológicas de la historia urbana, indagando cómo la vivencia y la memoria pliegan, deforman y reconectan el espacio. La ciudad se revela así como un palimpsesto urbano: una superficie escrita, borrada y vuelta a escribir, donde las capas del tiempo coexisten e interactúan.
A través de derivas atentas por las ciudades que transita, la artista investiga desde la arquitectura blanda y aquello que escapa a la cartografía oficial, interviniendo la tela cruda capa por capa. La trama textil se convierte en un soporte flexible, donde las veladuras y superposiciones pictóricas develan los estratos más sutiles de una realidad que se reconfigura incesantemente.
En su obra, lo humano se manifiesta desde sus rastros: elementos cotidianos como la ropa tendida o las fachadas conviven con el contraste del pasado jesuítico-guaraní frente a la cuadrícula de la ciudad moderna. Mediante la técnica del transfer y la sutura del bordado, la artista desdibuja la imagen y fragmenta la escena, invitando a quien observa a completar un mapa afectivo donde lo invisible —aquello que el mapa no logra registrar— se completa con su mirada y su recuerdo. En definitiva, es el espectador quien termina de habitar la escena y brinda un hálito al paisaje.